Las salas de aislamiento con presión negativa son una de las herramientas más eficaces para evitar que enfermedades transmitidas por el aire —como la tuberculosis, el sarampión o la varicela— pasen del paciente al personal de salud y a otros pacientes. Su principio es simple, pero su funcionamiento depende de detalles de diseño, construcción y mantenimiento que muchas veces se pasan por alto.
El principio: el aire siempre entra, nunca sale
El aire se mueve de las zonas de mayor presión a las de menor presión. Si una habitación tiene una presión ligeramente menor que el pasillo, cada vez que se abre la puerta o a través de cualquier rendija el aire fluirá hacia adentro, y las partículas infecciosas quedarán contenidas en la sala.
Para lograrlo, el sistema extrae más aire del que suministra. Esa diferencia de caudal (el "desbalance" o offset) es la que crea la presión negativa. El aire extraído se descarga al exterior, lejos de tomas de aire, ventanas y zonas de paso.

Parámetros de diseño según ASHRAE 170
La norma ASHRAE 170 (Ventilation of Health Care Facilities) es la referencia internacional más usada para estas salas. Los parámetros clave para una sala de aislamiento de infecciones aéreas son:
- Presión diferencial: la sala debe estar al menos 2,5 Pa (0,01 pulgadas de columna de agua) por debajo del espacio contiguo, de forma permanente.
- Renovaciones de aire: como mínimo 12 renovaciones de aire por hora, para diluir rápidamente la concentración de partículas en la sala.
- Extracción al exterior: el aire de la sala se descarga directamente afuera, con la salida separada de tomas de aire y lugares donde haya personas. No se mezcla con el retorno de otros ambientes.
- Monitoreo permanente: un dispositivo que indique en todo momento si la sala mantiene la presión negativa, idealmente con alarma visual y sonora.
- Hermeticidad: muros hasta la losa, juntas selladas y puerta con cierre automático. Sin un recinto hermético no se puede mantener la presión, por más potente que sea el extractor.
Además de ASHRAE, en el Perú estos ambientes deben cumplir la normativa del MINSA para infraestructura de establecimientos de salud, y la ventilación en general la norma EM.030.
La antesala: una barrera adicional
Muchas salas de aislamiento incluyen una antesala entre el pasillo y la habitación. Funciona como una esclusa: el personal se coloca el equipo de protección en un espacio intermedio, y la presión se escalona de modo que el aire siempre fluye del pasillo hacia la antesala y de la antesala hacia la habitación del paciente.
Cómo se distribuye el aire dentro de la sala
No basta con mover el caudal correcto; también importa por dónde entra y sale. Un criterio de diseño habitual es suministrar el aire limpio por la zona cercana a la puerta, donde trabaja el personal, y extraerlo cerca de la cabecera del paciente. Así el aire limpio pasa primero por la zona del personal y arrastra los contaminantes hacia la extracción, en lugar de llevarlos hacia la puerta.
Presión negativa frente a presión positiva
| Presión negativa | Presión positiva | |
|---|---|---|
| Objetivo | Que nada salga de la sala | Que nada entre a la sala |
| Protege a | Personal y otros pacientes | El paciente o el proceso dentro de la sala |
| Balance de aire | Extracción mayor que suministro | Suministro mayor que extracción |
| Ejemplos | Aislamiento de tuberculosis, sarampión, varicela | Quirófanos, pacientes inmunodeprimidos, salas limpias |
Confundir ambos conceptos es más común de lo que parece, sobre todo cuando una misma sala se adapta para usos distintos. Cada sala debe diseñarse, rotularse y monitorearse según su función.
Errores frecuentes que vemos en campo
- Salas que no son herméticas: cielos rasos sin sellar o pases de tuberías abiertos hacen que el sistema no logre la presión de diseño.
- Sistemas sin balancear: se instaló el extractor, pero nadie midió los caudales reales de suministro y extracción.
- Monitores descalibrados o apagados: el indicador marca "negativo" sin que nadie lo haya verificado.
- Filtros saturados: a medida que se ensucian, el caudal cae y la presión se pierde poco a poco.
- Descarga mal ubicada: la salida del aire extraído queda cerca de una toma de aire o de una zona con gente.
Una sala de presión negativa solo es segura si se verifica periódicamente: medición de presión diferencial, caudales y estado de los filtros, con registro de resultados. Lo incluimos en nuestros planes de mantenimiento.
Nuestra experiencia
Salud · 2023
Sistema de presión negativa – HNSEB
Diseñamos e instalamos el sistema de ventilación diferencial para salas de aislamiento de pacientes con tuberculosis, cumpliendo estándares de la OMS y el MINSA.
Preguntas frecuentes
¿Se puede convertir una habitación existente en sala de presión negativa?
En muchos casos sí, pero requiere evaluar la hermeticidad del ambiente, la posibilidad de llevar un ducto de extracción al exterior y la capacidad del sistema de aire existente. Lo primero es una evaluación en sitio.
¿Un purificador de aire portátil reemplaza a la presión negativa?
No. Un purificador con filtro HEPA ayuda a reducir partículas dentro de la sala, pero no controla hacia dónde se mueve el aire cuando se abre la puerta. Puede ser una medida temporal o complementaria, no un sustituto.
¿Cada cuánto se debe verificar la sala?
El monitoreo de presión debe ser continuo, y la verificación de caudales y filtros debe hacerse de forma periódica según el plan de mantenimiento del establecimiento y la normativa sanitaria.